La olla embarazada
La olla embarazada
—Tú ya eres un adulto, Demián. Y como tal, nadie tiene poder sobre ti. Nadie. Por lo menos, nadie tiene más poder que el que tú le dés.
—Yo no les doy nada.
—Debe ser que sí.
—Pero la casa es de ellos, ellos me dan de comer, me compran algunas pilchas, pagan algo de la facultad, mi vieja lava mi ropa, hace mi cama, eso algún derecho les da...
—¿Tú no trabajas?
—Sí, claro que trabajo.
—¿Y entonces? Yo puedo entender que vivas en esa casa, si no te puedes bancar económicamente un departamento para ti; pero todo lo demás, yo creo que si de verdad quieres pelear por tu independencia, hay cosas que podrías hacer solo.
—¿Qué es esto, el folklore materno telúrico: “Aprende a limpiarte el culo antes de hacer otras cosas”?
—No, supongo que no, pero tú eres el que reclama libertad e independencia.
—Yo no quiero libertad e independencia para cocinarme mi comida, hacerme la cama o lavarme la ropa. La quiero para no tener que pedir permisos, para sentirme con derecho a contar lo que quiero y callarme el resto.
—Quizás, Demi, estos dos grupos de “libertades” sean interdependientes.
—Yo no quiero dejar de ver a los viejos.
—No, claro que no, pero tú reclamas algunos derechos recortados de tu situación actual, y renuncias a una parte de las responsabilidades que devienen de esos derechos.
—Pero yo puedo elegir en qué áreas voy a independizarme antes y en qué áreas prefiero esperar un poco.
—A ver si esto te aclara algo:
Un señor le pidió una tarde a su vecino una olla prestada. El dueño de la olla no era demasiado solidario, pero se sintió obligado a prestarla.
A los cuatro días, la olla no había sido devuelta, así que, con la excusa de necesitarla fue a pedirle a su vecino que se la devolviera.
—Casualmente, iba para su casa a devolverla... ¡el parto fue tan difícil!
—¿Qué parto?
—El de la olla.
—¿Qué?!
—Ah, ¿usted no sabía? La olla estaba embarazada.
—¿Embarazada?
—Sí, y esa misma noche tuvo familia, así que debió hacer reposo pero ya está recuperada.
—¿Reposo?
—Sí. Un segundo por favor –y entrando en su casa trajo la olla, un jarrito y una sartén.
—Esto no es mío, sólo la olla.
—No, es suyo, esta es la cría de la olla. Si la olla es suya, la cría también es suya.
“Este está realmente loco”, pensó, “pero mejor que le siga la corriente”.
—Bueno, gracias.
—De nada, adiós.
—Adiós, adiós..Y el hombre marchó a su casa con el jarrito, la sartén y la olla.
Esa tarde, el vecino otra vez le tocó el timbre.
—Vecino, ¿no me prestaría el destornillador y la pinza?
...Ahora se sentía más obligado que antes.
—Sí, claro.
Fue hasta adentro y volvió con la pinza y el destornillador.
Pasó casi una semana y cuando ya planeaba ir a recuperar sus cosas, el vecino le tocó la puerta.
—Ay, vecino ¿usted sabía?
—¿Sabía qué cosa?
—Que su destornillador y la pinza son pareja.
—¡No! –dijo el otro con ojos desorbitados— no sabía.
—Mire, fue un descuido mío, por un ratito los dejé solos, y ya la embarazó.
—¿A la pinza?
—¡A la pinza!... Le traje la cría –y abriendo una canastita entregó algunos tornillos, tuercas y clavos que dijo había parido la pinza.
“Totalmente loco”, pensó. Pero los clavos y los tornillos siempre venían bien.
Pasaron dos días. El vecino pedigüeño apareció de nuevo.
—He notado –le dijo— el otro día, cuando le traje la pinza, que usted tiene sobre su mesa una hermosa ánfora de oro. ¿No sería tan gentil de prestármela por una noche?
Al dueño del ánfora le tintinearon los ojitos.
—Cómo no –dijo, en generosa actitud, y entró a su casa volviendo con el ánfora perdida.
—Gracias, vecino.
—Adiós.
—Adiós.
Pasó esa noche y la siguiente y el dueño del ánfora no se animaba a golpearle al vecino para pedírsela. Sin embargo, a la semana, su ansiedad no aguantó y fue a reclamarle el ánfora a su vecino.
—¿El ánfora? –dijo el vecino – Ah, ¿no se enteró?
—¿De qué?
—Murió en el parto..—¿Cómo que murió en el parto?
—Sí, el ánfora estaba embarazada y durante el parto, murió.
—Dígame ¿usted se cree que soy estúpido? ¿Cómo va a estar embarazada un ánfora de oro?
—Mire, vecino, si usted aceptó el embarazo y el parto de la olla. El casamiento y la cría del destornillador y la pinza, ¿por qué no habría de aceptar el embarazo y la muerte del ánfora?
—Tú, Demi, puedes elegir lo que quieras, pero no puedes ser independiente para lo que es más fácil y agradable, y no serlo en lo que es más costoso.
Tu criterio, tu libertad, tu independencia y el aumento de tu responsabilidad vienen juntos con tu proceso de crecimiento.
Tú decides ser adulto o permanecer pequeño.
*** Jorge Bucay ***
19 comentarios:
Me ha encantado esta historia @ngelito, somos muy listos queremos la independencia y la libertad según non convenga.
"Me dejas que guarte esta historia para publicarla en mi blog?
Solo con tu permiso la publico".
Un beso
Aguabella, puedes publicarla sin preguntarme, ya que yo la he tomado de Jorge Bucay, espero que no le haya molestado a él. :-D
Un beso
Por si alguien aún no lo sabe, una pilcha es una prenda de vestir :-D
Me gustó el cuento, gracias @ngel.
beso
Nina, pues no lo sabía, una cosa mas que aprendo hoy, :-D
Un beso
y yo porque ya lo había leído y tampoco sabía que era.
gracias a ti y a mi adorado J.Bucay, siempre maravilloso en todo lo que escribe...,por estas palabras de sabiduria absuluta.. un abrazo.
Bonita la historia y muy cierta!! jajaja y espero que no te moleste, pero la veo muy reflejada en el hombre, la cantidad de chicos que viven así (y no tan chicos), que no hacen ni el hamago de dejar la casa de los padres, por comodidad, por que la madre siga de esclava para ellos, y lo mas duro es que nunca lo quieren ver, siempre con el; mi madre es feliz cuidando de su hijos, yo la doy parte de mi sueldo, yo la digo que no me haga nada, pero todos sabemos lo que hay, y a esa edad les corresponde a los padres vivir de otra manera, no de seguir como cuando tenían 30 años. Pero claro eso es lo más cómodo, tengo todo hecho, lugar acogedor, pero bingo!!! ahora con mi edad también sumo que puedo hacer lo que me de la gana, ¡la mejor vida!!
Es triste, pero es así, ya podía el hombre darse un poquito de cuenta en esto y no ser tan egoista, hablo en general, porque es lo que más predomina, pero es cierto que no todo el mundo es igual.
Muchos besitos ángel, espero que seas uno de los que no predominan y así no te enfades conmigo, y veas que puede ser verdad!! Besos niño guapo.
Que buena lección la de la olla embarazada.. o estamos a todas, o a ninguna.
Un beso Angelito y feiz fin de semana.
hadanevada, a mí tam bién me gusta mucho lo que dice Bucay en sus libros y cuentos, es genial. Besos
Sendieva, yo creo que cada un@ debe escoger su manera de vivir siempre y cuando no afecte a otras personas. Si alguien decide quedarse en casa de sus padres por el motivo que sea no lo veo mal. Además todos sabemos de sobra que el tema de la vivienda está muy complicado e independizarse se pone mas difícl cada día. Incluso se están dando casos de gente que se ha independizado y están volviendo de nuevo a sus casas, porque no les lleva ni para comer.
Si es cierto que la mujer toma las riendas antes que el hombre en cuanto a la independencia, tiene ese instinto de querer vivir su propia vida y formar una familia.
No me enfadaré contigo Eva, jajaja. Yo soy de los que viven en casita con sus padres, pero no les molesto para nada, es más están muy a gustito conmigo. El día que me vaya me echarán mucho de menos. A ver si sigue bajando la vivienda y pronto me puedo meter en algo. Besos guapa.
Ana, si que es buena, con Bucay siempre aprendemos algo y sobretodo lo hacemos de una manera divertida escuchando o leyendo sus cuentos. Buen finde para ti también Ana, besitos.
Hola Angelito
Se que te gusta Bucay, a mí también,el primer libro que leí de él hace muchos, muchos años, fué Cartas para Claudia, me lo habían regalado, pero fué absolutamente revelador de muchas cosas para mí, con los años tengo ya, además de los cuentos, unos cuantos más.
Hermosa la historia, y en algunas cosas coincido con Sendieva, pero bueno, no se puede generalizar, yo tuve que independizarme a la fuerza, sí, o sí, a veces no es porque se desea.
Un abrazo
Silvia, claro que me gusta Bucay, y seguro que a mucha gente también, :-D
Yo tengo varios libros suyos y a veces los releo de nuevo, porque son como guías de aprendizaje.
Yo creo que las cosas llegan solas y el independizarse antes o después viene determinado por las situaciones que se estén viviendo. Es cierto que no está bien acomodarse en casa de los padres, pero con el pitorreo de la vivienda no es plan de meterse a pagar una millonada.
Y la crísis que estamos viviendo, que no ha hecho mas que empezar, no solo se la debemos a los constructores de pisos, sino a los compradores que se meten a pagar lo que no pueden. En fin, cosas de la vida, espero que la vivienda baje mucho y se ponga a un precio razonable..
Besos
Lo siento, no puedo resistirme a no opinar... con lo que respondes a Silvia y a mi, me gustaría decir, que no estoy contigo en varias cosas:
Los tiempos cambian para todos, y la mujer no siempre busca independizarse para formar una familia, no al menos más que el hombre, creo que esta mentalidad en el género masculino debería de cambiar porque se equivoca, hay mujeres que es lo que desean al igual que hay hombres que es lo que buscan, pero no todos ni todas...
Lo que dices de la vivienda es cierto, pero eso es ahora, es un momento determinado, y está igual de cara para el hombre como para la mujer, es más si me apuras, está más cara para ella, cosa que todos sabemos por la desigualdad laboral...
Lo que quiero decir con esto, es que esa no es excusa, porque esto viene de siempre, no es de ahora, y el hombre siempre busca la comodidad por naturaleza, aunque siempre hay excepciones como en todo, hasta los más nobles reconocen esto, y todos sabemos la cantidad de hombres que hay, que tienen comprada ya su casa y siguen donde los padres por no vivir solos, por comodidad y lo que tu dices, que ellos están agusto, os echarán de menos como a los demás, como en su día tus abuelos echaron de menos a sus padres, nada más... Ley de vida ángel, cada edad requiere unas cosas y una madured, la de los padres es ver crecer en todo a sus hijos, no que sigan en casa.
Siento no estar contigo en esto, pero ya sabes como soy, no me cayo ni debajo del agua jajaja, y sabes? creo que algún día me darás la razón, aunque ahora....
Besos guapo.
en las buenas y en las malas... como quien dice... que de tiempos sin pasar por este s-pacio... besitos enorme!!!!!
Sendieva, así me gusta que no te calles ni debajo del agua. jajaja.
Yo vuelvo a decirte que habrá casos y casos sobre este tema. Cada uno puede hacer lo que quiera con su vida, y es evidente cuando los padres no desean que sus hijos sigan en sus casas, en el mío, te puedo asegurar que mis padres no quieren que me vaya, y como no tengo cargas, ni compromiso ni pienso gastarme una pasta por un techito, pues de momento no les voy a dar ese gustazo ni a las inmobiliarias ni a los bancos.
Te recuerdo que esta crisis viene provocada por eso mismo, por la compra de algo que no se puede ni pagar. Yo no soy partidario de este juego, así que me esperaré, ya que no tengo prisa y de momento vivo bien, tengo la independencia que necesito y no necesito un piso propio ahora mismo, porque tampoco busco formar una familia. :-D
Sobre la desigualdad de sueldos te doy toda la razón, espero que llegue un día en el que se valore mas el trabajo de la mujer y sus funciones, ya que aún sigue habiendo mucho machismo.
No sientas nada Eva, si estuvieras de acuerdo sería un aburrimiento, jajaja. Cada persona tiene sus opiniones y eso es lo interesante de poder compartirlas con los demás. Ni te doy ni te quito la razón, ya te digo que la vida la vive cada cual a su manera y la independencia es para quien la desea. Hay multitud de parejas que creen ser independientes y luego miras bien y te das cuenta de que realmente, no lo son, solo por el hecho de tener una casa juntos, porque hay mucho machista comodón que lo único que desea es una mujer que le haga todo en la casa. Mas que independencia es buscarse una criada, no saben nada algunos. Muchas parejas no saben vivir solas, necesitan del otro para sentirse realizados, ¿eso es independencia?. Bueno guapa, que pases buen fin de semana y descanses estos días. Besos
Marulandia, tu cuando puedas pasas si te apetece, no hay compromiso ni obligaciones, ya lo sabes, jajaja. Un beso guapetona, espero que estés muy bien. :-P
Independencia,libertad,abarcan tanto.........una total independencia es imposble al igual que una total libertad, siempre depederemos de algo o de alguien, nacemos condicionados , aquí dejo mi punto de vista, ya imagino que no estareís de acuerdo más de uno-a pero si reflexionamos .............es así!
Saludos con total libertad!
Amapola, en parte tienes razón, ya que vivimos condicionados por el hecho de vivir en esta sociedad, eso es irremediable. Saludos
que estupenda historia!! es la primera vez q entro a este blog y me quedado encantada!! excelentes letras, me han cautivado!! muchas gracias por motivarnos a este mundo tan especial! cariños!
h€Çh!ZërÄ, me alegro de que te haya gustado la historia y hayas sabido sacarle el jugo. Gracias a ti por los halagos sobre este espacio, besos...
!Hola @ngelito me he quedado traspuestas después de leer el semejante relato de los embarazos...que ejemplo de sabiduria tiene este escritor, a propósito no lo conozco, Silvia también ha puesto un relato muy bonito de él, lo buscaré por internet.
besitos
luna
Luna, esto que me cuentas es un delito, jajaja. ¿Como no conocías a Bucay? Si este hombre es genial.... Bueno, ponte manos a la obra y lee algún libro suyo, estoy seguro de que te gustará.
Silvia y yo tenemos gustos similares en algunas cosas, luego me pasaré por su casita a ver que nos ha dejado. Un beso
Publicar un comentario