Defórmame
Desde los años noventa el negocio de la telefonía móvil no se ha detenido en ninguno de sus indicadores: tasa de cobertura, facturación de operadoras, conectividad, márgenes de beneficios, nivel de innovación, cantidad de clientes, volumen de tráfico de voz, inversión publicitaria, entre otros.
En 2006 el número de líneas móviles superó el de habitantes en el Estado español. El 96% de los jóvenes tienen teléfono móvil. Porque lo necesitan, no para comunicarse, sino para integrarse, divertirse y socializarse. La diversión y la facilidad de acceso han desembocado en una adicción que afecta ya al 38% de los menores que lo tienen. Algunos especialistas destacan que los niños “lo pasan muy mal cuando no tienen el móvil”. A su vez, la publicidad acelera su obsolescencia paulatinamente: un 46% de los jóvenes lo sustituye cada uno o dos años.
Quien hable, que lo haga por teléfono móvil o calle para siempre.
Fuente: Consume hasta morir



