Sleeping sun



Nightwish - Sleeping sun

El sol duerme en silencio
En algún siglo pasado
rojos, calmados océanos melancólicos
con caricias ardientes lo enterraron

Viví mi vida por los sueños
mi noche contemplé por los deseos
Al fin del tiempo la verdad
Perder la fe es un crimen

Mi deseo es que esta noche
durara por la eternidad
La oscuridad que me rodea:
costa de un mar solar
Oh, ¡cómo desearía ponerme con el sol!
Durmiendo
Llorando
Contigo

Tristeza tiene corazón humano
que se irá de mi dios

Navegaría yo antes de mil lunas
sin saber nunca a dónde voy

Doscientos veintidós días de luz
serán deseados por la noche
Un instante para el juego del poeta
hasta que no quede nada por decirse



Milagroso Suplemento Mineral

Ingeniero aeroespacial Jim Humble inició su tercera carrera accidentalmente durante un viaje de prospección de oro en la selva. Allí, utilizando oxígeno estabilizado, se improvisa un remedio eficaz para sus colegas que fueron golpeados con la malaria. Por curiosidad como lo había sido siempre en su vida, regresó a su país natal, EE.UU. y se preguntó por qué la cura había trabajado tan bien.
Las respuestas a sus propias preguntas lo llevó a la elaboración de una forma más potente de la terapia de oxígeno, dióxido de cloro, a la que llamó Milagroso Suplemento Mineral. Con la misión de ayudar a la raza humana con lo que hizo, Jim lo ha hecho ampliamente disponible en forma de clorito de sodio que el usuario «activa» por la adición de zumo de limón o vinagre - y los equipos médicos realizaron 100.000 ensayos de investigación en África, donde se constató que MMS frecuentemente cura la malaria en tan sólo cuatro horas.

En esta entrevista 75 minutos, Jim conversa con el Proyecto Camelot del proyecto de Ryan sobre su vida y de trabajo. Encantador, atractivo y apasionado, Jim revela su más interesantes antecedentes en la industria aeroespacial y la ingeniería de minas - carreras de las cuales pocos usuarios de MMS son conscientes - y luego entra en detalle acerca de cómo funciona MMS, su experiencia con éxito ha tratado la malaria, la hepatitis, el cáncer y el SIDA. Pone en evidencia su personal perspectiva espiritual y filosófica de todo lo que hace.

Se trata de un suplemento dietético que puede curar la mayoría de las enfermedades conocidas. Realmente tal afirmación puede parecer exagerada dada la gran cantidad de medicamentos específicos que la industria farmacéutica nos tiene acostumbrados a tomar.

Sin embargo, después de medio año de investigación, experiencias personales y de haber contrastado mis experiencias con las de muchas otras personas, puedo asegurar que funciona. No se trata de un milagro, sino de un proceso químico que mata bacterias y virus en nuestro cuerpo.

Jim Humble es el "inventor" de este proceso y lo publicó gratis en internet para asegurarse que esta información estuviese a disposición de todo el mundo e impedir su ocultación, una vez más, por parte de la industria farmacéutica.

Dicha industria hace lo que puede para ocultar información valiosa para nosotros para que sigamos dependiendo de ella. Y sobre todo en este caso, ya que es un producto barato, sin efectos secundarios, 95% efectivo y de formula tan sencilla que lo podemos elaborar en casa. No deja residuos en el cuerpo, no se acumula, no hace daño y no hay peligro ninguno siguiendo el procedimiento adecuado.

Humble lleva unos 8 años trabajando con el MMS (
miracle mineral suplement / suplemento mineral milagroso)

Él y colegas suyos en diversos ensayos realizados en varios países africanos como Malawi, Kenia, Uganda, Tanzania y Sierra Leona han conseguido curar:

400 casos de cáncer

390 casos de sida

75.000 casos de malaria


Como funciona:

El suplemento es NaClO2 y se llama Clorito de Sodio. Se prepara una disolución de NaClO2 al 28%. Esta disolución es el suplemento milagroso. Para que funcione bien en el cuerpo hay que añadirle acido cítrico (una disolución al 10%).

1 gota NaClO2 se mezcla con 5 gotas de acido cítrico, dejar reposar mínimo 3 minutos, mezclar con agua y beber.

Se empieza tomando 1 gota y el día siguiente 2 (mezclado con 10 gotas de acido cítrico) se va subiendo la dosis hasta 15 gotas 1 o 2 veces al día. Cuando el cuerpo está muy enfermo reacciona expulsando todas las toxinas que lleva dentro. Esto resulta siempre en diarreas y a veces en vómitos y erupciones de la piel. Es un proceso completamente normal y no es necesario tomar nada contra la diarrea. Cuando ocurre esto se pasa a tomar una dosis algo menor a la que provocó los síntomas. Después de un par de días se vuelve a subir la dosis hasta finalmente llegar un número de gotas que es el resultado de dividir el peso corporal de la persona entre 4 (por ejemplo: Para una persona de 60Kg, serían 60/4 = 15 gotas).

Tomando el suplemento el cuerpo necesita expulsar muchas toxinas, También parásitos y residuos de bacterias y virus muertos. Así que no se asusten por unos granos o parásitos que salen de su cuerpo, es el proceso natural de curación. Tengan en cuenta que NaClO2 también elimina medicamentos, metales pesados, y cualquier otra toxina de su cuerpo. Por eso hay que tomarse los medicamentos o cualquier otro suplemento 8 horas después o antes de tomarse el Clorito de Sodio activado con acido cítrico.

El suplemento se utiliza hoy en día para curar a ganado, desinfectar hospitales, purificar agua. Hay medicamentos que llevan el suplemento, quiero decir que ya se encuentra aprobado para muchos usos inclusive internos.

Hay mucha documentación y todo apunta a que no peligra la salud.

Entrevista
realizada por el Proyecto Camelot a Jim Humble:


Conferencia de Andreas Kalcker en Ciencia y Espíritu:


Descargar libro original:

Milagroso Suplemento Mineral del Siglo XXI- parte 1.pdf

Milagroso Suplemento Mineral del Siglo XXI- parte 2.pdf

Sal refinada: Veneno cotidiano



Sal refinada: Veneno cotidiano

Hay que hacer un cierto esfuerzo para comprender porqué algo tan saludable como la sal, se ha convertido en nuestro tóxico diario. Como siempre, no hay un motivo único, sino una sumatoria de factores. Por ello conviene analizar el tema desde distintos ángulos: químico, físico, productivo, cultural, etc. Pero veremos que todos confluyen finalmente en el bendito interés económico, que -irónicamente- muestra poco interés por la salud. ¿Será que en la economía de los negocios, una persona sana no es “rentable”?

Analizaremos el problema de la sal desde dos aspectos complementarios: el plano material y el plano energético. Podemos comenzar advirtiendo que el centro de la cuestión está en la refinación industrial. Analizada desde el punto de vista químico, la diferencia entre una sal marina integral y la moderna sal de mesa de uso corriente, resulta abismal. La simple evaporación del agua de mar, deja como consecuencia un residuo sólido, al cual llamamos sal. Este residuo está compuesto por los 84 elementos estables de la tabla periódica, aquella que estudiábamos en el colegio secundario. Por supuesto que el cloro y el sodio son los principales elementos cuantitativos, representando casi el 90% de su composición. Pero la importancia cualitativa de ese 10% restante es verdaderamente extraordinaria.

Dado que toda la vida del planeta surgió del lecho marino, es obvio que hay una semejanza intrínseca y funcional con aquella “sopa madre”. Todas las formas de vida (plantas, animales, humanos), llevamos incorporada dicha solución en nuestros fluidos internos (savia, líquidos intracelulares, plasma sanguíneo). De esto eran conscientes nuestros antepasados, gracias a su intuitiva visión holística; pero nuestro reduccionista modernismo industrial se encargó de echar por tierra esta perspectiva. Concretamente en la sal, se comenzó por pensar en términos de “suciedad”: había que lavarla y purificarla para presentarla como un producto “limpio e higiénico”. Este concepto funcionó -y lo más triste es que aún funciona a nivel masivo- también con otros alimentos básicos y sujetos a procesamiento industrial: harina, arroz, azúcar, aceite, etc.

El problema de la refinación

Pero hay otras razones de “peso”, por las cuales la industria ha desarrollado complejos y costosos procedimientos de limpieza y purificación de la sal. Y es precisamente porque se fue descubriendo el gran valor industrial del componente básico de la sal (el cloruro de sodio ó cloruro sódico) en el desarrollo de los productos de síntesis química. Una vez liberado de “impurezas” (y por tanto del equilibrio iónico que le confieren los restantes 82 elementos), el cloruro de sodio es un reactivo perfecto y económico. Por esta razón se perfeccionó la técnica de refinación y limpieza, a fin de conseguir la máxima pureza en la producción de cloruro sódico. Esta sustancia se convirtió en un elemento imprescindible de la industria química, sobre todo para la producción de plásticos, aceites minerales, desmoldantes, etc. También la industria alimentaria la incorporó en su batería de aditivos preservantes, como inhibidor de procesos de descomposición: un ejemplo es el yogurt, que contiene cloruro de sodio, no como saborizante sino como conservante.

La Dra. Sherry Rogers aporta otra pista sobre el porqué de la refinación de la sal, en su libro “La cura se encuentra en la cocina”: “La sal de mesa común que ha invadido el mercado de Estados Unidos en los últimos 50 años, parece ser un subproducto de la manufactura de armas. Las grandes compañías (como la Morton Thiokol, fabricante de combustibles para cohetes) refinan sal para extraer ciertos minerales que luego utilizan en sus producciones bélicas y espaciales. En el proceso de refinación industrial, la sal de mesa pasa por temperaturas de 670ºC, lo cual altera definitivamente su natural estructura cristalina”.

Por estas razones se refina exhaustiva y prolijamente la sal en el mundo moderno. Una sola cifra nos permite comprender mejor esta realidad: el 93% de la sal que se refina en el planeta está destinada a fines industriales no alimentarios, un 4% es utilizado por la industria alimentaria como conservante; apenas el minoritario 3% restante se destina al uso como sal de mesa. Traducido en términos más sencillos, “de paso” la mesa “liga” los “beneficios” de la excelente “pureza” de la refinación industrial y nuestras amas de casa se “benefician” al disponer de un producto “inmaculado” y que no se apelmaza.

También existe otra importante fuente de cloruro de sodio, que si bien no proviene de la refinación, es consecuencia de un desecho industrial y por tanto arrastra la nocividad de la manipulación tecnológica, sobre todo a nivel energético. Nos referimos a las fábricas de pastas para papel o “pasteras”, tan en boga últimamente por la cuestión ambiental. El cloruro de sodio es uno de los desechos emergentes del proceso de producción de la pasta celulósica, base de la industria papelera. Como rezan las advertencias de las películas, “cualquier relación entre esta actividad y marcas de sal, es solo pura coincidencia”.

Siguiendo con la refinación de la sal, digamos que en 1971 el gobierno japonés decretó que toda la sal para consumo humano se debía elaborar por el dudoso proceso de intercambio de iones, que usa 3.000 voltios y 120 amperes de electricidad para extraer los iones de cloruro de sodio del agua de mar. Un físico atómico, Katsuhiko Tani, contrario a esta decisión oficial, comenzó a realizar estudios al respecto, creando la Asociación de Investigación de la Sal.

En una de sus primeras experiencias, Tani trabajó con almejas vivas sumergidas en distintas concentraciones de sal naturalmente obtenida por evaporación de agua de mar. Luego imitó estas concentraciones con la sal para consumo humano y con la sal de potasio (cloruro potásico), un sustituto artificial para hipertensos. El resultado: las almejas sumergidas en las soluciones con sal natural reaccionaron abriendo sus caparazones, mientras aquellas sumergidas en las soluciones con sal obtenida por intercambio de iones o con sal de potasio, permanecieron cerradas, reaccionando como si estuvieran en un ambiente hostil.

Los párrafos anteriores tienen que ver con una trágica realidad que a casi nadie preocupa: el cloruro de sodio, como compuesto químicamente puro, no existe en la naturaleza. Algo análogo ocurre con la sacarosa (azúcar blanco). Biológicamente el organismo no reconoce estas sustancias refinadas y de extrema pureza; es más, las considera tóxicas por su reactividad. Irónicamente, por la misma razón que la industria aprecia al cloruro sódico (capacidad reactiva), el organismo lo rechaza.

Para comprender mejor esta “fobia” corporal hacia los compuestos químicamente puros, podemos usar dos ejemplos burdos pero ilustrativos: la caña de azúcar y la hoja de coca. Estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de dos mil trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no hallaron trazas de glucosa, pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían unos 350g de azúcar por día. La explicación es sencilla: mientras la caña mascada es un alimento natural, completo y fácilmente metabolizable, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas en África e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.

Respecto a la coca, es simple observar en los pueblos andinos que el cotidiano consumo de la hoja mascada (benéfica para el apunamiento) no genera los efectos devastadores del extracto refinado, conocido como cocaína. Siempre estamos hablando de productos vegetales, pero de por medio está presente el proceso de refinación y purificación.

El problema de la aditivación

Volviendo a la sal refinada de mesa, no todo termina en el “desguace” de sus restantes 82 elementos constitutivos. Luego “sufre” la aditivación de otros compuestos refinados. El caso del yodo y el fluor, ambos minerales tóxicos y reactivos en las formas antinaturales que se adicionan industrialmente. ¿En que argumentos se basa este procedimiento, obligatorio por ley?: resolver problemas tiroideos (yodo) y proteger la salud dental (fluor). Pero nadie toma en cuenta que el cuerpo no puede metabolizar la suplementación artificial de yoduros y fluoruros. Muchos científicos están advirtiendo que estos compuestos son los principales responsables de la formación de nitratos en el estómago; y se sabe que los nitratos son las sustancias cancerígenas más agresivas, y responsables de tumores selectivos en muchos órganos. También son responsables de reacciones alérgicas y otros problemas de salud. Recientes estudios demuestran que la adición de yoduros a la sal de mesa puede causar hipertiroidismo, tiroiditis autoinmune y disminución de fertilidad. Por su parte el fluor, aún en concentraciones bajas, está relacionado con problemas neurológicos y endocrinos, afectando el sistema nervioso y provocando déficit de atención (DDA) en niños y adultos.

A este trágico panorama, se suma la aditivación de otros preservantes, por supuesto que todos legalmente autorizados e incluso sin obligación de ser declarados en las etiquetas. Además de yoduro de potasio, la industria de la sal adiciona dextrosa, un tipo de azúcar que sirve para evitar la oxidación del yodo (¡¡¡o sea que la sal tiene azúcar!!!). Luego le agregan bicarbonato sódico, para que la sal no tome un tinte púrpura tras la adición del yoduro de potasio y la dextrosa. Para evitar el apelmazamiento se adiciona hidróxido de aluminio. Es bien conocida la relación aluminio-Alzheimer y el papel que juega este metal liviano en las disfunciones neuronales, bloqueando los procesos del pensamiento. ¡¡¡Como si no tuviésemos bastante con el uso de utensilios de aluminio en la cocina, latas de aluminio para las bebidas o papeles de aluminio para envolver alimentos!!!

Otros aditivos que encontramos en la sal de mesa son: el carbonato cálcico, que no es otra cosa que un pulverizado de huesos animales, el aluminato de silicio sódico, el ferrocianuro de sodio, el citrato verde de amoníaco férrico, el prusiato amarillo sódico y el carbonato de magnesio.

El problema del sodio

A través de la sal refinada, ingresa diariamente al organismo gran cantidad de sodio, un mineral que si bien es necesario en la química corporal, hoy en día se ha convertido en un problema a causa de su excesivo consumo, sobre todo en formas inorgánicas. El sodio contribuye al mantenimiento del equilibrio ácido-base y del balance hídrico y electrolítico del organismo, siendo necesario para la correcta transmisión del impulso nervioso y para la excitabilidad normal de los músculos. La forma ideal de su consumo es a través de los alimentos frescos, que lo contienen en modo biológicamente asimilable. Pero el enorme consumo de sodio (representa el 40% de la sal común) proviene de productos industriales y a su vez está relacionado con deficiencias del electrolito sinérgico: el potasio. El desorden sodio/potasio se ha convertido en una de las grandes causas de los modernos problemas de salud.

Normalmente se piensa -y así lo sugieren los especialistas- que con evitar la sal se resuelve el problema del exceso de sodio. Sin embargo, el consumidor moderno se ve expuesto a la inadvertida presencia de variadas y a veces nefastas formas de sodio en los alimentos industrializados de uso corriente, la mayoría de las cuales no están indicadas en las etiquetas de los productos que las contienen. Un ejemplo es el pan común, que suele aportar 1,3% de sal, o sea unos 500mg de sodio por cada 100g de un producto que se consume en grandes cantidades. Si tenemos en cuenta que la OMS recomienda que las personas adultas no superen los 6 gramos de sal al día (2,4 gramos de sodio), vemos que solo 500g diarios de pan bastan para superar dicho valor.

El cloruro de sodio refinado es ampliamente utilizado por la industria alimentaria, que además de la propiedad saborizante, toma en cuenta el aspecto conservante de la sal. En muchos productos se usa en forma abundante para resaltar cualidades gustativas, mientras que en otros cumple una función preservante. Además, el sodio forma parte de gran cantidad de aditivos alimentarios legalmente autorizados: conservantes, estabilizantes, emulgentes, espesantes, gelificantes, potenciadores de sabor o edulcorantes. Veamos aquí la nómina de 44 aditivos basados en el sodio, que a veces aparecen en las etiquetas con la simple indicación numérica:

E-201 sorbato sódico
E-211 benzoato sódico
E-215 derivado sódico del 4-hidroxibenzeno
E-221 sulfito sódico
E-222 bisulfito sódico
E-223 metabisulfito sódico
E-237 formiato de sodio
E-250 nitrito sódico
E-251 nitrato sódico
E-262(i) acetato sódico
E-262(ii) diacetato sódico
E-281 propionato sódico
E-301 ascorbato sódico
E-325 lactato sódico
E-331a citrato monosódico
E-331b citrato disódico
E-331c citrato trisódico
E-335a tartrato monosódico
E-335b tartrato disódico
E-337 tartrato sódico-potásico
E-339a fosfato monosódico
E-339b fosfato disódico
E-339c fosfato trisódico
E-350i malato sódico
E-350ii malato ácido de sodio
E-401 alginato sódico
E-450a(i) difosfato disódico, trisódico
E-450b(i) trifosfato pentasódico
E-450c(i) polifosfatos de sodio
E-470 sales sódicas, potásicas y cálcicas
E-481 estearoil 2-lactil-lactato sódico
E-500a carbonato sódico
E-500b bicarbonato sódico
E-500c sesquicarbonato sódico
E-514 sulfato sódico
E-524 hidróxido sódico
E-535 ferrocianuro sódico
E-541 fosfato ácido de sodio y aluminio
E-554 silicato de sodio y aluminio
E-576 gluconato de sodio
E-621 glutamato monosódico
E-627 guanilato sódico
E-631 inosinato disódico
E-635 5´-ribonucleótido sódico

Párrafo aparte para el glutamato monosódico, considerado como un aditivo peligroso. Su empleo en la industria alimentaria y en la restauración se remonta a casi medio siglo de historia, como potenciador de sabor. El E-621 (tal su identificación en las etiquetas) actúa como neurotransmisor, implicado en la respuesta sensorial característica del sentido del gusto, al intervenir en la transmisión de señales eléctricas a lo largo de las neuronas. Normalmente se usa en comidas precocidas, sopas, aperitivos, salsas, embutidos, cereales, carnes, mezclas de especias, conservas, alimentos procesados, sopas de sobre, cubitos de caldo, aderezos, etc.

Pese a estar autorizado su uso, numerosos estudios han cuestionado seriamente la inocuidad del glutamato monosódico. Investigadores japoneses lo relacionan con la pérdida de visión a largo plazo y la ceguera. En diversos experimentos se demostró que su inyección directa en el ojo, en concentraciones entre bajas y moderadas, causa daño nervioso. Una investigación clínica de la Universidad Complutense de Madrid, ha revelado que la ingesta de glutamato monosódico aumenta considerablemente el apetito, con el consiguiente riesgo de obesidad. Consumido en exceso y/o desde la infancia, puede modificar el funcionamiento de una zona del cerebro que regula el apetito, aumentando el deseo de comer hasta en un 40%.

En síntesis, el glutamato monosódico puede producir: contracciones musculares en la cara y el pecho, palpitaciones, ataques de asma y jaquecas, esterilidad, obesidad y el famoso “síndrome del restaurante chino” (rigidez muscular en cuello y mandíbula, degeneración de las células del cerebro, problemas gástricos, rigidez y/o debilidad en las extremidades, visión borrosa, mareos, cefaleas, opresión torácica, sensación de calor y hormigueo, aturdimiento y enrojecimiento facial). Puede ser suficiente la ingesta de 3 gramos de esta sustancia para generar dicho síndrome.

PERJUICIOS DE LA SAL REFINADA

Creímos conveniente abordar los daños que produce el consumo de sal refinada, recién después de haber pasado revista a la problemática industrial. Esto nos permite comprender mejor los mecanismos defensivos que debe desarrollar el organismo para intentar neutralizar esta agresión cotidiana. Como hemos visto, el problema tiene dos facetas principales e igualmente graves: la pésima calidad (física, química y energética) y la elevada cantidad que se ingiere.

El consumo principal de sal refinada proviene de los alimentos industrializados, que, como vimos, la utilizan por sus efectos gustativo y conservante. En este aspecto no hay que pensar solo en conservas o típicos productos salados (aceitunas, jamones, quesos, embutidos, fiambres, papas fritas, caldos en cubos o polvos, etc), sino en alimentos aparentemente inofensivos (panificados, o el “saludable” yogurt diario que tiene cloruro sódico como conservante).

Más allá del desguace provocado por la refinación, el principal problema de la moderna sal de mesa para la salud humana, es justamente aquello que la hace un inapreciable ingrediente de la química industrial: su reactividad. Frente a la amenaza que representa este compuesto reactivo (cloruro sódico), el organismo se ve obligado a poner en marcha varios mecanismos de defensa que, además de generar un importante gasto de energía y recursos, no bastan para resolver totalmente la magnitud del problema.

Retención de líquidos

Un primer mecanismo de neutralización es la hidratación y se basa en el empleo de agua intracelular o plasma. Este precioso elemento -un recurso limitado en el organismo y originalmente destinado a otros fines fisiológicos- se usa para compensar iónicamente la reactividad de las moléculas de cloruro sódico. Cada gramo de cloruro de sodio que debe ser contrarrestado, exige el consumo de 23 veces su peso en agua intracelular. El producto resultante, aunque haya sido balanceado eléctricamente, igualmente debe ser eliminado como sustancia tóxica. Los riñones pueden excretar sólo una parte: se calculan unos 5/7 gramos diarios, frente a un consumo promedio de 12/20 gramos. Este déficit cotidiano entre lo que ingresa por boca y lo que puede salir por vía renal, es uno de los grandes problemas que nuestro estilo de vida le crea al organismo. Para tomar conciencia de la magnitud del problema, basta multiplicar estos valores por los 30 días de un mes o los 365 días del año!!! Aquí también podemos encontrar el verdadero origen de otra difundida problemática moderna: la retención de líquidos. Esto deriva en aumento de peso y mayor exigencia para órganos (corazón, hígado, riñones), que deben trabajar en exceso.

Otra consecuencia negativa de este mecanismo cotidiano de neutralización, es la merma del volumen de líquido intracelular. Frente al gran caudal que demanda el cuantioso ingreso de moléculas reactivas, el organismo se ve obligado a optar entre atender las naturales necesidades de plasma para la renovación celular (los millones de células que se fabrican diariamente, requieren este fluido corporal como principal material constitutivo) y la exigencia de neutralizar la peligrosa reactividad, usando este vital elemento. La consecuencia a mediano plazo es la paulatina deshidratación celular y corporal, también conocida como senilidad latente. Beber agua no basta para reponer dicha carencia, pues el agua intracelular no es únicamente H2O, sino también los restantes 82 elementos que forman el plasma marino. En síntesis, por un lado el organismo tiene un nefasto exceso de cloruro sódico y por otro, una grave carencia de sal completa y correctamente estructurada.

Obesidad y celulitis

El cloruro sódico que no logra eliminarse por vía renal, al permanecer en el cuerpo, genera un segundo mecanismo de neutralización: la captura lipógena. El organismo “reclama” células grasas para “encapsular” al cloruro de sodio “vagante”. Por este medio, el cuerpo busca aislar material toxico que no puede evacuar en el momento, a la espera de algún momento de pausa, en el cual eliminarlo definitivamente del medio. Ese momento sería, por ejemplo, un ayuno, que demás está decir, jamás tiene lugar en nuestro vertiginoso ritmo de vida.

Como consecuencia de este segundo mecanismo de neutralización, el organismo va formando un tejido esponjoso que deposita en la hipodermis, el estrato más profundo de la piel. Este edema acidulado genera dos consecuencias por demás conocidas y temidas: sobrepeso y celulitis. Puede afirmarse que este proceso de neutralizar sustancias tóxicas (no solo el cloruro de sodio) en el tejido graso, es una de las causas profundas de la obesidad, aunque sea algo difícil de aceptar a causa de nuestro condicionamiento cultural. Concretamente: más toxinas quedan en el organismo por colapso de los emuntorios, más incremento de grasa corporal. O dicho de otro modo: la toxemia corporal genera obesidad.

Cristalización y esclerosis

Las moléculas de cloruro de sodio que no consiguen ser eliminadas por los riñones o aisladas en el tejido graso, obligan a desarrollar un tercer mecanismo de supervivencia: la cristalización. Y bien decimos supervivencia, porque la acumulación de más de 35g de estos cristales puede resultar letal para el cuerpo. El cloruro sódico se une con aminoácidos de origen animal (presentes en los productos lácteos y cárnicos) y da lugar a la formación de cristales de ácido úrico. Los cristales que no consiguen ser evacuados del organismo, se depositan en huesos y articulaciones a la espera de una oportunidad futura de excreción (tal como sucede con el tejido graso), provocando dolores osteoarticulares (artritis, gota, reuma) por sus características punzantes. Otros cristales de ácido úrico se recombinan con más cloruro de sodio y oxalatos de calcio, dando lugar a la formación de arenillas y cálculos (vejiga, riñón, vesícula). Otra variante de esta cristalización la encontramos en las paredes de venas y arterias, causando fragilidad capilar y esclerosis. La cristalización es, originalmente, un mecanismo protectivo y de emergencia que el organismo desarrolla para defender la calidad del medio celular y el correcto funcionamiento de las células. Pero la cronicidad de la intoxicación termina por envenenar al sistema, ya que el exceso de cristales no consigue ser evacuado del organismo y ello provoca graves dolencias, también crónicas.

Otros perjuicios del consumo de sal refinada han sido evaluados por distintos investigadores: problemas emocionales, excitación, insomnio, fatiga, úlceras, dependencia adictiva, hipertrofia de las glándulas suprarrenales, pérdida del cabello, estreñimiento, cáncer de estómago y osteoporosis (el exceso de sal incrementa la excreción de calcio a través de la orina, favoreciendo la desmineralización del hueso). La diagnosis oriental brinda indicadores físicos para detectar la excesiva presencia de sal en el organismo: piel oscura, rigidez muscular, mandíbulas apretadas, dientes inferiores sobresalientes, derrames en el blanco del ojo, orina fuerte y heces oscuras y confitadas.

Extraído del libro “La Sal Saludable”

El Himno de los Ángeles

Vinagre de sidra de manzana

El vinagre de sidra de manzana es un producto de la naturaleza, un verdadero milagro para la salud, la larga historia de su uso demuestra, claramente que el uso de vinagre, una vez fue muy venerado como una aplicación práctica médica. A la hora de decidir el uso del vinagre con fines medicinales, asegúrese de seleccionar sólo aquel de carácter orgánico, debiendo buscar en un local de tienda de alimentos saludables o dietética.Los vinagres orgánicos son definitivamente más caros y nutricionalmente más potentes que las variedades comunes, pero son más saludables.La mayoría de marcas comerciales han sido pasteurizados, filtrados y refinados o destiladas a fin de que el producto final sea más atractivos para el consumidor.

Se debe buscar los vinagres orgánicos de primera presión en frió en los cuales la “madre de vinagre” se ha mantenido, esta “madre“, (muchos la relacionan con el famoso hongo de la salud, kombucha) tal como es naturalmente conocida, siendo una parte gelatinosa formada durante el último proceso de fermentación.
Si se encuentra presente asegura su contenido en vitaminas, minerales, enzimas y naturalmente las bacterias buenas, que son eliminadas en los proceso industriales de filtración, por ello antes de usarlo se debe agitar la botella suavemente para remover el fondo y con ello distribuir todos los nutrientes. Beneficios del vinagre de manzana
  • Es un gran depurativo intestinal, gracias a que posee ácido acético, por lo que ayuda a combatir el estreñimiento, y las bacterias malignas mueren ante su contacto. En otras palabras, es depurativo, digestivo y ligeramente laxante (aumenta el movimiento intestinal).
  • Aumenta la secreción de enzimas relacionadas con la digestión de las grasas, mejorando la digestión de las mismas. No es que elimine las grasas como por arte de magia.
  • Si se le pone a diario un poquito de vinagre de manzana al agua de donde beben las vacas, sus partos serán mucho mejores y los terneros nacerán con un buen peso y un hermoso pelaje.
  • El vinagre de manzana produce un efecto remineralizante y depurativo en el ganado, lo que mejora su estado general y ayuda a revitalizar a los animales con pocas ganas de procrear.
  • Al aumentar sus niveles de potasio y otros minerales - gracias al vinagre de manzana -, las vacas, toros y caballos ya no muerden las maderas de los cercos y aumentan su resistencia a virus y bacterias.
  • También disminuyen en ellos las picaduras de mosquitos y otros insectos, y atraen menos piojos, pulgas y otros bichos.
  • Con este vinagre, los animales retienen menos líquido y mejoran de algunos síntomas como el lagrimeo excesivo y la nariz húmeda.
  • Las aves de corral mejoran su resistencia a las enfermedades y su plumaje.
  • Los perros y gatos se fortalecen. Con una cucharadita al día estarán sanos y su pelaje se pondrá brillante.
  • Posee un gran poder "saciador". Está comprobado que beber agua con vinagre de manzana durante las comidas hace que nos sintamos "satisfechos" mucho antes de lo esperado.
  • Su riqueza en Vitamina A le confiere efectos muy positivos para la sequedad de la piel y de todas las mucosas del cuerpo (especialmente la del ojo). También posee sales minerales, taninos, calcio, fósforo, potasio, sodio, cinc y vitaminas del grupo B.
  • Tiene un gran beneficio diurético, ya que es muy rico en Potasio y ayuda a alcalinizar un poco nuestro Ph sanguíneo. Esto se traduce en que, al eliminar líquidos, perdemos menos potasio y se evitan los mareos, calambres y cansancios habituales.
  • En comparación al vinagre de uva, provoca menos acidez y es más apropiado para estómagos delicados. Además, mejora la circulación sanguínea y ayuda a mantener el colesterol a niveles normales.
  • El uso tópico del vinagre de manzana ayuda a aliviar dolencias de la piel como herpes, caspa y quemaduras leves.
  • Aplicado sobre las piernas, ayuda a contraer las venas varicosas.
  • Es muy eficaz para la limpieza y eliminación de células muertas de la piel.
  • Tiene acción desinfectante y cicatrizante en pequeñas heridas.
  • Es un gran depurativo intestinal (gracias al ácido acético) y ayuda a combatir el estreñimiento ya que las bacterias malignas que nos ocasionan gases y putrefacciones mueren ante su contacto. Aquellas personas con digestiones muy lentas e hinchazones notarán una gran mejoría. Nos ayudará a deshincharnos y perder volumen.
  • Tiene un buen efecto diurético ya que es muy rico en Potasio y ayuda a alcalinizar nuestro Ph sanguíneo. Eso hace que, aunque orinemos más, no perdamos Potasio (ocurre al tomar la mayoría de los diuréticos) y evitamos los mareos, calambres y cansancio habituales.
  • Gran poder saciante. Está comprobado que consumir Viangre de Manzana con agua antes de las comidas, hace que nos sintamos saciados antes de comenzar a comer.
  • Su riqueza en vitamina A le confieren efectos muy positivos para la sequedad de la piel y de todas las mucosas del cuerpo (especialmente la del ojo). Hemos de recordar que muchas personas que hacen dieta se quejan de pérdida de tono e hidratación de su piel.
  • Remedio natural contra la celulitis
  • Podemos decir, que en general provoca en el organismo un efecto depurativo y remineralizante. Las personas que lo toman se sienten en general, más ligeras y saludables.
  • Reduce los niveles de colesterol en la sangre
  • Actúa como tonificante cerebral, por su alto contenido de fósforo
  • Coayudante para personas con disfunciones de la vesícula biliar
  • Coadyuvante para el tratamiento de los desordenes hepáticos
  • Mantiene el colesterol y grasas triglicéridas en forma soluble permitiendo ser transportadas y eliminadas
  • Ayuda a quienes deseen perder peso, actuando como emulsificador y antioxidante sobre las grasas, siendo útil en los regímenes para el control de peso y celulitis
  • Desintoxica el hígado, metabolizando las grasas y evitando su cumulación
  • Optimiza nuestra digestión, ayudando la eliminación de desechos del organismo
  • Ayuda a la absorción del calcio en el cuerpo, promoviendo así que las uñas, el cabello y los huesos crezcan más fuertes.
De preferencia, se recomienda que usted prepare su propio Vinagre de Sidra de Manzana, pero si no tiene tiempo, puede ir a comprarlo a tiendas naturistas. Asegúrese de que está comprando un buen Vinagre de Sidra de Manzana y no una marca comercial barata. Lea la etiqueta y cheque si está hecho de manzanas de verdad. El buen Vinagre de Sidra de Manzana que está hecho con manzanas frescas, es un poco caro, pero vale la pena porque usted va a recibir nutrición completa a través de ésta maravilla de la Naturaleza. Ahora bien, si desea prepararlo en forma casera, aquí le damos la receta.

Utensilios
:
1. Un frasco de boca ancha
2. Una cuchara (para quitar la espuma)

Ingredientes:
1. Manzanas dulces y ácidas
2. Agua fría

Elaboración:
En un frasco grande de boca ancha, ponga varias manzanas bien lavadas, picadas y apachurradas. Llene el frasco con agua fría de la llave. Tape el frasco (de preferencia que frasco y tapa sean de vidrio) y guárdelo en un lugar tibio. Periódicamente quítele la espuma (que sale como resultado de la fermentación). Cheque cada semana hasta que la mezcla haya fermentado y se haya convertido en sidra. Este proceso toma de una a seis semanas, dependiendo del contenido de azúcar de las manzanas y de qué tan tibio está el lugar en donde guardó el frasco. Se sabe que ya se ha convertido en sidra cuando ha dejado de hacer espuma y ya se operó un cambio en el color, haciéndose más claro que los primeros días.

Cuando ya está lista la sidra, quítele la tapa de vidrio al frasco y ahora tápelo con un trapo para permitir que respire. Este paso es muy importante porque es en contacto con el aire cuando la sidra se va a convertir en vinagre. Déjelo reposar y cuando ya esté listo, cuélelo. Para volver a hacer vinagre guarde una copita y así acelerará el proceso inicial.

John Kanzius y su descubrimiento sobre la sal marina

Este vídeo le va a sorprender! Va a desterrar de su mente los mitos sobre la salud, la nutrición, la medicina y la energía. Descubra como el agua con sales alcalinas puede curar el cáncer, y cualquier enfermedad y como se puede convertir en una fuente de energía alternativa al petróleo. Descubra la vital importancia de abastecerse de abundante agua marina en el interior de nuestro cuerpo. Este debe de contener hasta un 70% de agua salada del mar.

Le invito a compartir este sorprendente descubrimiento de John Kanzius, un gran Cientifico Americano, Experto en Radio Comunicacion, Radiodifusor y Radioaficionado (K3TUP) silent key fallecido el 18 de Febrero del 2009 de una Neumonía provocada por terribles y consecutivas sesiones de Quimioterapia. Fue un incansable luchador por encontrar la cura del cáncer. Él nunca conoció la teoría ácido-alcalina del Dr. Robert O. Young y sus terapias alternativas y estilo de vida Alkalieriano, alejados de frecuentes radiaciones electromagneticas, radioelectricas y nucleares.

Este Video puede ayudarle a encontrar la respuesta a las siguientes interrogantes.

¿ De donde obtiene Energía nuestro cuerpo ? No, no la obtiene de los alimentos ácidos, ni de las calorías, tampoco de los azúcares, carbohidratos, proteínas de origen animal. Nuestro cuerpo obtiene su energía de alimentos y bebidas ricas en Sales alcalinas (electrones). De hecho, nuestro cuerpo es un inmenso MAR SALADO INTERNO. (Sal de Mar, no Sal Refinada). Somos 70% de agua salada.

¿ Qué tan importante es consumir SAL DE MAR Y SALES ALCALINAS COMO EL BICARFBONATO DE SODIO, etc? Es vital, es una diferencia entre la vida y la muerte. Si quieres mantenerte saludable debes de consumir Sal Natural de Grano del Mar, no consumir Sal Refinada, esa hay que tirarla a la basura. Debes de consumir alimentos y bebidas ricas en sales alcalinas. (sodio, potasio, magnesio, calcio, etc)


Animal

"Animal" ha sido galardonado con el premio especial del Jurado y un diploma en el Festival de Cine Internacional de los Derechos (Ucrania). Este es el primer festival de cine animalista y los derechos humanos en Europa, en el que también ha resultado galardonado el documental "Earthlings". Escenas de maltrato animal, en este caso toros, son intercaladas con testimonios y opiniones de personajes del arte, la cultura y de asociaciones de defensa animal, en un montaje magistral y gran belleza de imagen y sonido. El equipo de Animal se ha desplazado a localidades como Coria (Cáceres), Tordesillas (Valladolid), Denia (Alicante) y otras localidades del Delta de l'Ebre (Tarragona), para mostrarnos como en algunos lugares del estado se siguen divirtiendo a costa del sufrimiento animal: toros ensogados, embolados o azuzados para caer al agua son subvencionados por los poderes públicos (con el dinero de tod@s) y con el beneplácito de la Iglesia. En España falta evolucionar, y gracias al trabajo de Ángel Mora y su equipo tenemos un testimonio objetivo de cómo en el trato a los animales seguimos siendo la vergüenza de Europa.




Productos químicos en nuestra vida diaria




El simple hecho de lavarse la cara o el pelo, maquillarse, cepillarse los dientes, aplicarse un desodorante o teñirse el pelo se puede convertir en un atentado contra la salud si no se eligen los productos adecuados. Y es que buena parte de la industria cosmética utiliza aún como ingredientes de sus geles, jabones, perfumes, champús, maquillajes, desodorantes, productos para bebés, dentífricos, espumas de afeitar, etc., sustancias tóxicas capaces de provocar un sinfín de trastornos más o menos graves, cáncer incluido. Una realidad consentida por las autoridades que debe ser puesta en conocimiento del lector.

Muchas causan alergias, problemas de pigmentación, irritación de la piel, trastornos hormonales y daños genéticos a futuros bebés entre otros. Además de ser agresivos para la piel, éstos agregados químicos pueden ser nocivos para la salud a largo plazo. Muchos de estos ingredientes son cancerígenos y son usados por la industria cosmética sólo porque resultan más económicos.
Este tipo de sustancias se encuentran sistemáticamente en
los humanos, en la leche materna y en la sangre del cordón umbilical, lo que demuestra su amplia y descontrolada dispersión, según constata un informe realizado por Greenpeace.

Aquí enumeraremos solo los componentes más comunes. Sustancias que, afortunadamente, no se usan en la cosmética natural en la que más del 90% de sus componentes son materias primas naturales de origen no animal. Por precaución, evítelas en la medida de lo posible. Estás son:

Aceites minerales

Se trata de sustancias derivadas del petróleo que la industria cosmética utiliza como agentes antibacterianos y para mejorar la textura de las cremas de tal forma que resulte agradable ponerlas sobre la piel. También son uno de los ingredientes principales de los productos para el cabello, las lociones para después del afeitado, los desodorantes, los enjuagues bucales, los aceites para bebés, las pastas de dientes, etc.

Su uso industrial resulta muy rentable ya que son aceites que cuesta muy poco obtener, algo que para algunos prima sobre el hecho de que sean altamente cancerígenos. Además estas sustancias cubren la piel como si fueran una envoltura de plástico de tal forma que tapan los poros, bloquean la respiración de las células, extraen la humedad de la piel y la sacan a la epidermis de manera que ésta aparece brillante e hidratada. Pero sólo aparentemente porque, en realidad, a causa de esa capa plástica que la recubre la piel queda incapacitada para cumplir con sus funciones de defensa. Entre otras cosas, impide eliminar toxinas a través de la piel y, como consecuencia, aparecen acné, irritaciones, rojeces y otros desórdenes además de hacer que envejezca prematuramente. De ahí que cuando se dejan de usar estas cremas con aceites minerales la piel aparezca aún más seca y estropeada que cuando se empezaron a usar.

En las etiquetas estas sustancias pueden aparecer en su denominación latina o castellanizada (vea a este respecto el recuadro adjunto). Las más habituales son aceite mineral, paraffinum, paraffinum liquidum, petroleum, etc.

También son derivados del petróleo sustancias como la cera microcristalina, el ozokerite, el ceresin y la vaselina. Pero de entre estos derivados destaca especialmente el glicol propileno. Se trata de un líquido incoloro que forma parte de la composición de multitud de productos cosméticos... ¡y también de pinturas, detergentes para ropa, ceras para suelos y anticongelantes y líquidos de freno de los coches! De esta sustancia se pregona que ayuda a retener la humedad de la piel y que hace que ésta se perciba al tacto suave y sedosa... pero lo que no se dice es que numerosos estudios relacionan el glicol propileno con la dermatitis de contacto y con algunos trastornos del riñón o del hígado, que puede inhibir el crecimiento de las células epidérmicas e irritarlas (de hecho se le considera el principal irritante de la piel, incluso en concentraciones muy bajas) y que puede también irritar los ojos, causar trastornos gastrointestinales, náuseas, dolor de cabeza y vómitos además de afectar al sistema nervioso central.

Ftalatos

Los ftalatos son sustancias disolventes y suavizantes que se pueden encontrar con excesiva facilidad en cremas, esmaltes de uñas, perfumes, lacas de pelo y desodorantes. Y eso que el Parlamento Europeo prohibió su uso -a partir del pasado 1 de enero- en la fabricación de juguetes que puedan meterse en la boca y en artículos de puericultura ya que se les relaciona con daños en los sistemas reproductor y endocrino así como con un aumento del riesgo de padecer asma y cáncer. Así al menos consta en algunos estudios; por ejemplo, en el realizado por la Universidad de Rochester (Estados Unidos) que señala que la exposición a estas sustancias está también ligada a un elevado riesgo de anomalías genitales en bebés varones. Pues bien, hay seis tipos de ftalatos que no se pueden usar ya ni en la fabricación de juguetes por razones de seguridad pero puede encontrárselos en diversos cosméticos. Revise las etiquetas y evítelos, especialmente los tres primeros que mencionamos. Hablamos del dietilhexiloftalato (DEHP), el dibutilftalato (DBP), el butilbenzilftalato (BBP), el diisononilftalato (DINP), el diisodeciloftalato (DIDP) y el dinoctilftalato (DNOP).

Fenol y fenil

El fenol y el fenil son sustancias que se utilizan como desinfectantes en el ámbito de la medicina y como conservantes en la industria de la cosmética. En el caso del fenol, por ejemplo, es conveniente saber que se trata de un alcohol que se produce mediante la oxidación parcial del benceno lo cual lo convierte en un ingrediente tóxico que puede afectar al sistema nervioso central, al corazón, al hígado, al riñón y a la piel. Nitropheno, phenolphthalein o chlorophenol son sólo algunas de las denominaciones bajo las que puede aparecer. En cuanto al fenil -que se incluye muy a menudo en los cosméticos con el nombre de phenylenediamine sulfate- penetra por la piel, accede al torrente sanguíneo y puede causar problemas hepáticos.

Estos alcoholes son incorporados en productos de todo tipo pero especialmente en los enjuagues bucales. De hecho, algunos contienen más alcohol que la cerveza, el vino y otros licores (por ejemplo, el conocido Listerine contiene un 21,6% de alcohol y por ello en el recipiente figura una etiqueta de advertencia). Etiqueta que, sin embargo, no aparece en las lacas para el pelo, en muchas de las cuales el 95% de su composición la suele constituir el alcohol etílico. Pues bien, debe saber que cuando se enjuaga la boca con ellos el alcohol actúa como solvente y hace a los tejidos más vulnerables a padecer distintas dolencias, incluido el cáncer. Al menos así lo demuestran algunos estudios realizados al respecto. Los datos no dejan lugar a la duda: los varones que normalmente utilizan enjuagues que contienen un 25% de alcohol tienen un 60% más de posibilidades de padecer cáncer de boca o de garganta que quienes no los usan. En el caso de las mujeres ese peligro llega al 90%.

Solventes

Muchos estudios relacionan los solventes con el aumento de la incidencia de cáncer. Algunos de ellos -como los que contienen el término isopropil- se usan también como solventes de pinturas y forman parte de la composición de los líquidos anticongelantes de los coches. Es una sustancia derivada del petróleo que, sin embargo, la industria cosmética convencional incluye en tintes de pelo, cremas de mano, exfoliadores, cremas y espumas de afeitar, colonias y otros muchos cosméticos.

Colorantes

Son sustancias que se emplean para darle el color deseado a cremas, geles de baño, maquillajes, tintes, etc. Pues bien, muchos de ellos han demostrado -al menos en animales- ser altamente cancerígenos y alterar las moléculas de ADN. Se les puede reconocer porque sus denominaciones incluyen las sílabas anilin o anilid -por ejemplo, el acetanilid- o por otras fórmulas más sencillas como HC (HC Orange 3), Acid (Acid red 73) o Pigment (Pigment Green 7).

Ingredientes artificiales o sintéticos

1,4 dioxano, un químico cancerígeno, se crea cuando los ingredientes se procesan con el óxido de etileno que es un derivado del petróleo. Entre los compuestos más comunes están los PEG. Hay que desechar aquellos productos con los siguientes ingredientes: PEG, polietileno, polioxietileno, u oxynol.

Los PEGs -abreviatura de glicol polietileno- que son sustancias emulgentes que se utilizan para cuajar agua y grasa o detergentes. En sí mismas no son tóxicas pero contribuyen a eliminar el factor protector natural de la piel por lo que el sistema inmune queda más expuesto y, por tanto, es más vulnerable. Es decir, que la piel y, por extensión, el organismo se hacen más receptivos a otras sustancias, incluidas las tóxicas. De ahí que no se permita usar más de cinco PEGs en un mismo producto. ¿Y cómo reconocerlas? Pues suelen aparecer con las siglas PEG seguidas de un número que indica su peso molecular pero también se las reconoce por las letras eth al final como es el caso de steareth, MYRETH, oleth, laureth, ceteareth o -uno de los más empleados- sodium laureth sulfate. Este último no debe confundirse con el sodium lauryl sulfate, un detergente muy irritante utilizado en el 90% de los champús y dentífricos convencionales que se encuentran en el mercado. Su efecto es tal que, por el simple contacto con la piel, se absorbe y se almacena en los tejidos del corazón, el hígado, los pulmones, los ojos y hasta el cerebro. Y su listado de efectos adversos no termina ahí ya que se sabe que también afecta al sistema inmune, interactúa con otros ingredientes favoreciendo la aparición de cáncer y en cantidades suficientes puede modificar el material genético contenido en las células. De hecho, en los laboratorios se utiliza para inducir mutaciones en bacterias. Además, al menos en animales, causa problemas de pigmentación en la piel, corroe los folículos pilosos y retarda el crecimiento del pelo.

Otro químico extremadamente peligroso es la diethanolamine (DEA). Y eso que se trata de una base detergente y espesante que figura en la etiqueta de más de 600 productos cosméticos y para el hogar. Sobre esta sustancia el doctor Samuel Epstin -profesor de Salud Ambiental de la Universidad de Illinois (Estados Unidos)- afirma que, aplicada en repetidas ocasiones sobre la piel de ratas, hace aumentar exponencialmente la incidencia de cánceres de hígado y de riñón. Afirmaciones sobre su peligrosidad que serían corroboradas por John Bally -supervisor de la División de Cosméticos de la Food and Drugs Administration o FDA (la "Agencia del Medicamento" estadounidense)- al reconocer que diversos estudios han establecido el riesgo que implica una exposición continua a ella, especialmente en el caso de los niños.

Parabenos

La sustancia ubicua en e
l cuidado de la piel, está en todos los productos convencionales porque ayuda a preservar otros ingredientes y a alargar la vida útil del producto. Sin embargo, estos químicos antimicrobianos también provocan trastornos hormonales.

Liberadores de formaldehído

Se trata de uno de los conservantes más utilizados por ser un potente antimicótico. De ahí que se utilice incluso en la fabricación de materiales de construcción y de muebles ya que previene y evita la aparición de moho y hongos. Es altamente cancerígeno por inhalación. Además exponerse a él puede causar dolores articulares, de cabeza o de pecho así como alergia, irritación y envejecimiento prematuro de la piel, daño en las membranas celulares y malformaciones en los fetos. Su uso está prohibido en cosmética pero como es un conservante muy barato y efectivo la industria se las ha ingeniado para crear sustancias que directamente no se pueden considerar formaldehídos pero que lo liberan. ¿Cómo reconocerlas? De dos formas. Una es fijarse en los ingredientes que se acompañan de la palabra urea como diazolidinil urea, imidazolidinil urea o poliximetileno urea (no debe confundirse con la urea que se encuentra en la sangre y que es el resultado del metabolismo de las proteínas). La otra forma de identificar estas sustancias es fijarse en que llevan las letras DM delante del nombre del conservante químico como es el caso de la DM hidantoina. Respecto de estas dos sustancias destacan los estudios realizados en la prestigiosa Clínica Mayo (Estados Unidos) que demuestran que el imidazolidinil urea y el DM hidantoina irritan el aparato respiratorio y la piel y pueden producir palpitaciones.

Y los mencionados no son los únicos conservantes liberadores de formaldehído. También lo hacen el dimetil oxazolidino, hidroximetil-glicinato de sodio, el armilacetato o el alkifenol.

Fragancias artificiales

Hablamos de fragancias muy baratas y de fácil producción que se añaden a perfumes, geles de ducha, jabones, desodorantes, productos para los bebés, champús, cremas de manos y corporales, etc. Se las considera peligrosas porque son bioacumulativas y se sospecha que puedan producir trastornos en los sistemas reproductor y endocrino. Además se ha observado que una vez sobre la piel pueden causar alergias, dolores de cabeza, mareos, tos, manchas oscuras en la piel, pérdidas de concentración y hasta cáncer. Entre otras muchas, se esconden en denominaciones como acetil hexametil -que incide sobre el sistema nervioso- o bromocinnamal -que resulta irritante para la piel-. Una de las más utilizadas es el tonalide.

Aminas

Son compuestos de amoníaco (MEA, DEA, TEA) y pueden formar nitrosaminas perjudiciales cuando entran en contacto con nitratos. Se utilizan como agentes espumantes, estabilizadores de síntesis y para ajustar el pH de los cosméticos. Pueden causar reacciones alérgicas, irritación de los ojos y sequedad de la piel y el cabello.

Los sulfatos

Los sulfatos como laurilsulfato de sodio son detergentes fuertes que proporcionan consistencia a los productos de limpieza, jabones y champús. A menudo derivados del petróleo, los sulfatos también pueden proceder del coco y otros aceites vegetales que podrían estar contaminados con pesticidas. Los sulfatos pueden causar irritación de los ojos y erupciones de la piel.

Protectores solares químicos

La
oxibenzona y el octilmetoxicinamato, se ha demostrado que alteran la actividad endocrina. El dióxido de titanio y el óxido de zinc son alternativas más seguras.

Quats

El
cloruro de benzalconio, cloruro de steardimonium, el bromuro de cetrimonio, y cloruro de cetrimonio, dan una carga positiva a los acondicionadores para evitar la estática. Son necesarios para que los acondicionadores hagan su papel, pero sólo deberíamos permitir los quats más suaves en nuestra belleza: hydroxypropyltrimonium cloruro de guar, oligosacáridos hydroxypropyltrimonium, y SugaQuats.

Compuestos antibacterianos, tales como
triclosan y chlorphenesin, no se descomponen en el medio ambiente y pueden contribuir a la resistencia bacteriana.

Los polímeros sintéticos, como el poliacrilato de sodio y carbómero, provienen de petróleo y dan viscosidad a los productos de cuidado de la piel. Son muy elaborados y su fabricación genera subproductos tóxicos.

Los colores sintéticos están hechos de
alquitrán de hulla. Contienen sales de metales pesados que pueden depositar toxinas en la piel, generar sensibilidad e irritación cutánea. Los estudios en animales han demostrado que la casi totalidad de ellos son cancerígenos. Aparecen etiquetados como FD&C o D&C, seguidos por un color y un número.

Quelantes

EDTA disódico y tetradisodium EDTA, se utilizan en productos de cuidado personal para eliminar las impurezas de materias primas de baja calidad. No es fácil su biodegradación en el medio ambiente.

Nanos

La nueva tecnología sin resultados concluyentes en los estudios pero potencialmente peligrosa. La investigación sugiere que cuando las minúsculas nano partículas penetran en la piel, pueden causar daño celular.


Antioxidantes sintéticos

El butilhidroxitolueno o BHT (también puede aparecer como E-321) a pesar de no ser un agente mutágeno es capaz de modificar la acción de ciertas sustancias que pueden provocar cáncer. Se ha constatado en ratas que a altas dosis afecta a la reproducción y al número y desarrollo de las crías.

El bisfenol A o BPA se encuentra en muchos envases de bebidas, la parte interior de la mayoría de las latas del alimentos y de bebida (incluyendo latas de soda), tapones de botellas, cubiertos plásticos, envases plásticos de almacenaje del alimento, juguetes, selladores dentales,
otros compuestos dentales, tuberías de agua, lentes de la espejuelos, y más. El policarbonato se mezcla a menudo con otros plásticos para crear productos tales como artículos de las cajas del teléfono mó
vil, de las piezas del coche, de equipo electrónico, equipamiento médico y del hogar. Porque BPA está en las tinta de impresoras, periódicos y recibos sin carbono, la mayoría del papel reciclado la contiene, incluyendo las toallas de papel y el papel usados para contener el alimento.

El problema es que BPA emigra del plástico a sustancias vecinas tales como alimento, agua y saliva. El calor, el contacto con sustancias ácidas (como el vinagre y la soda) y alcalinas (como el bicarbonato de soda), y el lavado repetido de los plásticos del policarbonato aceleran el proceso. De lixiviados (agua de basura) el BPA también entra al agua subterránea de los plásticos llevados a los vertederos. Aunque la mayor parte de nuestro insumo sea a través de la dieta, el BPA se puede también inhalar, y puede penetrar por la piel a nuestra sangre por medio del agua de baño.
Por ser tan invasivo, todos tenemos BPA en nuestro cuerpo. Un estudio por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (Centers for Disease Control and Prevention ) encontró BPA
en el 95 por ciento de muestras de orina. Está también presente en sangre, líquido amniótico, tejidos fetales, líquido ovárico y leche materna. Los niños y los pequeños niños están más expuestos a BPA que los adultos porque – en relación a su tamaño - respiran, beben y comen más, se echan todo a sus bocas, y no tienen la capacidad para limpiar el producto químico de sus
cuerpos tan rápidamente como los adultos.

Algunas medidas de seguridad de BPA para alimento y bebida.

* Eviten las latas. Los “alimentos conservados son probablemente el mayor contribuidor de BPA en nuestras dietas, no los plásticos,” dice Vandenberg. También, ella asevera que los padres deben comprar fórmula infantil en polvo en vez de líquida, porque tiene menos exposición al BPA debido a la envoltura interior de las latas.

* Si usted utiliza el papel de envoltura plástico, intente encontrar uno que no contiene BPA. Vandenberg dice el problema es que no se requiere que las compañías informen del contenido del papel plástico, agregando, los “estudios demuestran que muchos de estos contienen BPA y otros interruptores endocrinos.”

* Caliente y almacene el alimento en envases de cerámica o de cristal. La etiqueta “sirve para microonda” en un envase de alimento plástico significa solamente que el plástico no derretirá. Si el producto contiene BPA, emitirá en su alimento más rápidamente cuando es caliente.

* Cerciórese de que las botellas de bebé, los pacificadores y los juguetes para los niños sea BPA-libre.

* Evite el agua embotellada, especialmente en botellas plásticas. Según Food & Water Watch, el agua embotellada es más costosa y no más segura que el agua de pluma. De hecho, es a menudo agua de pluma (grifo) en botella.

* Utilice el metal o los utensilios de madera cuando usted cocina. Utilice tableros para picar de madera en lugar de plásticos, y limpie bien después de cada uso.

* Traiga sus propios, envases libres de BPA para las sobras y alimentos para llevar.

* Recicle. Los envases de plástico y el empaquetado están estorbando nuestros vertederos y están lixiviando (filtrándose) estos interruptores endocrinos en el agua subterránea, además de estropear el paisaje y la dañar la fauna.

El plástico sin toxinas (
HDPE, LDPE, PETE, PP)

Muchos tipos de plásticos desprenden toxinas en los alimentos o líquidos que los contienen. Es preferible utilizar envases de cristal con la tapa de plástico (tipo tupperware) para almacenar alimentos, ya que el plástico contiene bisfenol A (BPA), PCBs, PBDE, ftalatos, colorantes y otras peligrosas toxinas. El PBDE puede producir infertilidad, y el BPAs hace estrago en el sistema endocrino al tener el mismo comportamiento que los estrógenos.

Evitar las bandejas y vasos de estirofoam (similar al corcho blanco), sobre todo con líquido caliente (máquinas de café), porque además de bisfenol A, desprenden poliestireno, un tóxico muy dañino para el organismo.

Tampoco se recomienda utilizar film transparente o papel de aluminio para conservar los alimentos. La acumulación de aluminio en el cerebro es una de las causas principales de Alzheimer. Sustituir por las bolsitas de cierre hermético tipo Zip, elaboradas con HDPE, un tipo plástico que no desprende toxinas.

Los defensores de la salud también recomiendan el no reutilizar las botellas hechas del plástico #1 (tereftalato de polietileno, también conocido como PET o PETE), incluyendo la mayoría de las botellas disponibles de agua, de soda y de jugo. Según la Guía Verde, este tipo de botellas pueden ser utilizadas sin problemas una vez pero en sucesivas veces podría desprenderse DEHP-otro carcinógeno humano probable-cuando están en condiciones de desgaste.

Otra mala opción para las botellas de agua, reutilizables o no, es el plástico #3 (chloride/PVC polivinilo), que puede desprender sustancias químicas que perturban las hormonas en los líquidos que almacenan y que desprenden agentes carcinógenos sintéticos al ambiente cuando son incineradas.


Los únicos plásticos seguros para almacenar alimentos, agua y otros líquidos son:

  • PEAD: Polietileno de Alta Densidad (en inglés conocido como HDPE o PE-HD) identificado por el número 2.
  • PEBD: Polietileno de Baja Densidad (en inglés conocido como LDPE o PE-LD) identificado por el número 4.
  • Polipropileno (PP) identificado por el número 5.

Tipos de plásticos.


La identificación de los envases de plástico recuperables se logra fácilmente mirando el número, o las siglas del sistema de identificación americano SPI (Society of Plastics Industry).
En la base del envase suele aparecer un número indicando el tipo de plástico dentro de un triángulo.


1 PETE (Polietilentereftalato).
2 HDPE (Polietileno de alta densidad).
3 V (Vinílicos).
4 LDPE (Polietileno de baja densidad).
5 PP (Polipropileno).
6 PS (Poliestireno).
7 (Otros).




Envases inocuos.

Se define envase como todo recipiente destinado a contener un alimento, con la misión de presentarlo, protegerlo y preservarlo. Los envases deben ser inertes e inocuos, es decir, no deben aportar ningún tipo de sustancia contaminante al alimento que contienen, ni reaccionar con los compuestos del alimento. El vidrio es uno de los materiales de envase más inocuos e inertes del mercado.
Por ello, es mejor reutilizar botellas de vidrio y no botellas de plástico para envasar aunque sólo sea agua; sólo tenemos que dejar una botella de plástico que hayamos probado antes sin tocarla y al cabo de la semana probarla y observaremos el sabor que ésta adquiere.

El talco

Es una sustancia químicamente muy similar al asbesto o amianto, elemento conocido por provocar cáncer (especialmente de pulmón). El talco forma parte de numerosos productos cosméticos, entre ellos los maquillajes y los polvos para los bebés. Pero también se emplea para lubricar los condones. En este sentido, por ejemplo, ya en 1997 se publicó en la Revista Americana de Epidemiología que a largo plazo usar talco en la zona genital hace que el riesgo de padecer cáncer de ovarios aumente hasta un 60%. Además se sabe que tapa los poros de la piel y que impide sus funciones normales.

Aluminio

Es otro elemento sobre el que también hay sospechas fundadas acerca de su toxicidad. De hecho se han realizado numerosos estudios -algunos de ellos incluso por la Organización Mundial de la Salud- sobre la relación entre el aluminio y el Alzheimer. Destacando el hecho de que en las autopsias realizadas a pacientes que padecían esa enfermedad se encontraran en sus cerebros grandes concentraciones de aluminio. Además gracias a esas investigaciones se sabe que el aluminio puede unirse al ADN y modificar su estructura así como alterar la actividad de los genes. Y su absorción se produce tanto por vía oral como a través de la piel. De ahí que los cosméticos que lo contienen sean una fuente de contaminación que se debe tener muy en cuenta. Especialmente porque el aluminio -en sus distintas formas- puede encontrarse en cremas hidratantes, pintalabios, desodorantes, antitranspirantes, etc. Un ejemplo de la utilización cosmética del aluminio es su presencia -en forma de clorhidrato de aluminio- en la mayoría de los antitranspirantes que se encuentran en el mercado. Sólo que si bien su acción astringente consigue reducir o inhibir el flujo de sudor también puede causar cáncer de mama al provocar la mutación de las células. Ello se debe al parecer a que al evitar la eliminación de toxinas a través de las axilas fuerza al cuerpo a depositarlas en las glándulas linfáticas que se encuentran bajo los brazos. Y tal sería la razón de que la mayoría de los tumores cancerígenos de mama se encuentren precisamente donde se encuentran esas glándulas.

Cabe agregar que efectos similares a los del clorhidrato de aluminio los provocan los parabenos, sustancias bacteriostáticas y fungicidas utilizadas en multitud de productos de belleza. Estas sustancias pueden imitar el comportamiento de los estrógenos y favorecer el crecimiento de tumores asociados a los niveles de éstos como es el caso del cáncer de mama. Lamentablemente los parabenos -en cualquiera de sus formas- se encuentran en más del 90% de los productos que permanecen en piel y en más del 70% de los que se enjuagan.

Mercurio

El mercurio es un metal pesado de elevada toxicidad a pesar de lo cual a la industria cosmética se la permite utilizarlo como conservante en productos de maquillaje y desmaquillaje de los ojos siempre que su concentración máxima sea del 0,007%. En la etiqueta se puede encontrar bajo la nomenclatura tiosalicilato de etilmercurio.

Conclusión

Tras lo expuesto nuestro consejo es obvio: opte por productos naturales. Y sepa que para que un cosmético pueda considerarse "natural" ha de estar compuesto en más del 90% por materias primas naturales de origen no animal y carecer de sustancias irritantes, tóxicas o peligrosas. Tienen además la ventaja de que las sustancias que se usan en su fabricación proceden mayormente de plantas por lo que en muchos casos fortalecen y mejoran también las funciones dérmicas.

Eso sí, sepa que no existe una cosmética 100% natural ya que la mayoría de los productos llevan algún conservante -aunque sea suave- para garantizar su durabilidad y un emulgente que permita mezclar y cuajar las sustancias obtenidas de las plantas y el agua. En todo caso, la cantidad de sustancias químicas o sintéticas que se añaden -como vemos, por pura necesidad- es menor de un 10% de la composición final del producto. Esto explica, entre otras cosas, su elevado precio, superior al de los productos que para los mismos fines ofrece la industria cosmética convencional. Claro que cuando está en juego la salud no debería haber ninguna duda a la hora de elegir.

 

Cuanto más indefensa sea una criatura, más derecho tiene a que el hombre la proteja de la crueldad humana. Mahatma Gandhi
El hombre es en verdad el rey de todos los animales, pues sus crueldades sobrepasan a las de estos. Leonardo Davinci
El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales. Schopenhauer
La grandeza de una nación puede conocerse por el modo en que se trata a sus animales. Gandhi
Llegará un tiempo en que los seres humanos se contentarán con una alimentación vegetal y se considerará la matanza de un animal como un crimen, igual que el asesinato de un ser humano. Leonardo Davinci
Para los animales todos los humanos somos nazis y toda la vida un eterno Treblinka. Isaac Bashevis Singer
La vida es muy peligrosa; no por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa. Albert Einstein
El racista viola el principio de igualdad al dar un peso mayor a los intereses de los miembros de su propia raza, cuando hay un enfrentamiento entre sus intereses y los de otra raza. El sexista viola el mismo principio al favorecer los intereses de su propio sexo. De un modo similar, el especista permite que los intereses de su propia especie predominen sobre los intereses "esenciales" de los miembros de otras especies. El modelo es idéntico en los tres casos. Peter Singer
El hombre puede vivir y estar sano sin que tenga que matar animales para alimentarse. Si come carne se hace culpable del asesinato de los animales, sólo para dar gusto a su propio paladar. Tolstoi
Mientras los hombres sigan masacrando a sus hermanos los animales, reinará en la tierra la guerra y el sufrimiento y se matarán unos a otros, pues aquel que siembra dolor y la muerte no podrá cosechar ni la alegría, ni la paz, ni el amor. Pitágoras
Los animales existen en el mundo por sus propias razones. No fueron hechos para el ser humano, del mismo modo que los negros no fueron hechos para los blancos, ni la mujer para el hombre. Alice Walker
La gente dice con frecuencia que los humanos siempre han comido carne, como si ésta fuera una justificación para continuar la práctica. De acuerdo con esta lógica, no deberíamos tratar de evitar que la gente mate a otra gente dado que esto también ha sucedido desde el comienzo de los tiempos. Isaac Bashevis Singer
Los amigos de los animales: primero acarician a la ovejita, después se la comen frita; primero insultan al pescador, después se comen la trucha al horno. A los cazadores no los quieren, pero el corzo frito sí. Karlheinz Deschner
Mi punto de vista es que todos aquellos que estamos a favor de los animales dejemos totalmente el consumo de carne y también hablemos en contra de él. Albert Schweitzer
La anonimidad de nuestras víctimas del reino animal es lo que nos hace sordos a sus gritos. Luis Rinser
Hay de hecho, sólo dos categorías de científicos que no se oponen a la vivisección: aquellos que no saben suficiente de ella, y los que obtienen dinero de ella. Dr. Werner Hartinger
Las conclusiones obtenidas de la experimentación con animales, cuando se aplican a las enfermedades humanas, conducen a un retraso del progreso, confunden, y perjudican al paciente. Dr. Monelm A. Fadall
Estoy a favor de los derechos de los animales al igual que de los derechos humanos. Es la única manera de ser un humano completo. Abraham Lincoln
Cuando un hombre tortura animales en los laboratorios viviseccionistas se lo llama científico, cuando un activista vegano libera a los animales torturados se lo llama ecoterrorista. Luciano Bonfico