El enigma de la esvástica
Considerando, en primer lugar, el significado etimológico de la Esvástica, vemos que es una palabra derivada y perteneciente al idioma Sánscrito Hindú. Procede del término Swasti (o Su Asti), formado por la reunión del adverbio Su ( “Bien” o “Bueno”) y del verbo As como tercera persona del singular del presente indicativo: Asti (”Ello es”)
Es una antiquísima fórmula de saludo, buen augurio y deseos de felicidad que podría traducirse como “Ello es Bueno”. Era tradicional entre los primitivos hindúes al ingresar a un templo, a una vivienda o al cruzarse en su actividad cotidiana, el saludarse con la exhortación “¡Swasti!”, lo que en nuestro lenguaje actual podría interpretarse como: “¡Que tengáis el Bien y la Salud!”.
El Dr. Thomas Wilson, conservador del Departamento de Antropología Prehistórica del Museo Nacional de Estados Unidos escribió ya en el año 1896:
La raíz Swasti significa literalmente Bienestar. El signo de la Esvástica debió existir mucho antes de la religión budista o del idioma sánscrito.
También a la Esvástica se la conoce bajo la denominación de Cruz Gamada pues su representación gráfica “tiene cuatro brazos acodados como la letra gamma del alfabeto griego”. (Diccionario de la Real Academia Española, 19nva. edición)
Estos conocimientos elementales, parecen ser ignorados por la dirigencia política, el mundo “intelectual” y, desde luego, los voceros del sionismo, cuando asignan a la palabra Esvástica y a su dibujo como símbolo los más terroríficos calificativos. Si descartamos la ignorancia, no queda otra respuesta que la perversa y sistemática utilización de la mentira para confundir, atemorizar o neutralizar al Pueblo.
La Esvástica NO es sinónimo de “genocidio”, “muerte” o “destrucción”; muy por el contrario, es una de las fórmulas verbales y de los signos para desear y representar el Bien hacia aquellos con los que compartimos nuestro trabajo y nuestra existencia. Así leemos en la Enciclopedia de la Lengua Castellana (Ed. Sopena):
Esvástica: diagrama místico de buen augurio, que en la antigüedad representaba el Sol en movimiento.
¿No es realmente absurdo, ridículo y un manifiesto acto de torpeza moral y cultural, intentar “prohibir” un Símbolo que ya se grababa en la Edad de Piedra, que desde hace miles de años han utilizado las más diversas comunidades de todas las latitudes, y que nos guste o no, nos sobrevivirá en los próximos milenios ?



